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Los testigos de Jehová en vez de perder su tiempo predicando los domingos deberian:

¿Deberian los medicos OBLIGAR a sus pacientes en contra de su voluntad a recibir transfusiones de sangre aun cuando exista el riesgo de contraer Sida o Hepatitis?

¿Usan los Testigos de Jehová Imagenes Ocultas en su literatura?

BROMOSOLIGH ... JUAN EL B-AUTISTA...



¿¿¿¿DE DONDE VIENEN LOS B-AUTISTAS???,... DEJEMOS QUE EL PROPIO IRON GIRL NOS RESPONDA... JAJAJJAJAJAJA...

  • COMO VES bromosoligh LAS PAGINAS OFICIALES DE LA IGLESIA BAUTISTA, TE DICE CLARISIMO QUE NOOOOOOO PROVIENEN DE JUAN EL BAUTISTA,,, ADEMAS JESUS NOOO LE PUSO ESE NOMBRE , JUAN EL BAUTISTA YA ERA CONOCIDO ASI DESDE ANTES!!!
    LA PAGINA BAUTISTA OFICIAL TE LO DICE CLARO, SUS ORIGENES REALES HISTORICOS SON DE LOS ANABAPTISTAS Y LOS MENONITAS , ESTO EN EL SIGLO 17 !!!
    ESTO LO QUE MARCA LA IGLESIA BAUTISTA Y LO ACEPTA PORQUE COMO DICEN ES LO QUE HISTORICAMENTE ES LO REAL Y ACEPTADO!
    JAAAAAAAAA
  • te digo que todo cambian ustedes, ¿donde te digo que venimos o provenimos de Juan el Bautista? te dije: salvo el nombre q Cristo dio a juan,(ojo) destinado a ser llamado , Bautista, necesitas unas clases de comprencion de lectura, imagínate si así "interpretan la biblia"
  • bromosoligh checa como te dije esta pagina OFICIAL BAUTISTA "porque los bautistas NO somos protestantes", y en esta pagina por el capitulo: "¿Cuándo comenzaron los Bautistas?. Los bautistas no empezaron con Juan el Bautista"
    dice: Los verdaderos bautistas admiran a Juan el Bautista como un personaje auténtico bíblico, digno de imitar, como a todos los demás caudillos bíblicos, pero nos rehusamos en llevar un nombre en honor de un hombre.
  • jajaj vaya que BRUTO bromosoligh asi que solo el cristo le puso bautista a Juan? asi se le conocio porque Juan acostumbraba bautizar mas Jesus NO LE PUSO ESE NOMBRE JESUS..
    a quien SI le cambio el nombre fue a su apostol que se llamaba SIMON y le puso PEDRO por ejemplo
    Pero eso no es el tema, lo que me da risa es que tu quieres dar a decir que BAUTISTA si es correcto llamarle a una congregacion por Juan el bautista, JESUS NO LE PUSO ESE NOMBRE , a Juan ASI SE LE CONOCIA YA, y ademas ,,,,
    Proclamar el señorío de Jesucristo sobre todos los aspectos de la cultura


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    jueves 7 de enero de 2010


    1. Historia de los Bautistas: El problema del origen

    A partir de hoy me he propuesto publicar una serie de entradas sobre la historia de los bautistas, no con un espíritu denominacionalista, sino con el propósito de aclarar algunos conceptos equivocados y dar a conocer la historia de un grupo de hombres que, por amor al Señor y a Su Palabra, estuvieron dispuestos a sufrir muchas penurias.

    ¿De dónde surgen los bautistas y cuáles eran sus distintivos?

    Algunos relacionan el origen de los bautistas con grupos antipaidobautistas que aparecieron muy temprano en la historia. Estos historiadores piensan que la denominación bautista tiene un parentesco espiritual con aquellos que se opusieron al bautismo infantil, como los novacianos (s. III), los donatistas (s. IV), los paulicianos (s. V), los valdenses (s. XII), y así sucesivamente.

    Otros sostienen que la historia bautista se remonta al tiempo de los apóstoles. Éstos historiadores, llamados “sucesionistas” por su insistencia en poder trazar una sucesión de creyentes bautistas que algunos llevan hasta Juan el Bautista incluso, pretenden poseer todos los eslabones de una cadena que nos lleva hasta la iglesia primitiva.

    Pero, si bien es cierto que el espíritu no conformista que caracterizó a los bautistas puede rastrearse a través de toda la Historia de la Iglesia y que el movimiento bautista guarda cierta relación o parentesco con algunos de estos grupos medievales, la denominación bautista como tal nace en Inglaterra en el siglo XVII.

    A partir de ese punto en la historia se puede verificar una línea ininterrumpida de iglesias hasta nuestros días. Poca importancia tiene la antigüedad de la denominación; lo que importa es la base teológica que sustenta las convicciones doctrinales que caracterizan a los bautistas como tales. Como bien señala el historiador Justo Anderson:

    “El bautista es un cristiano apostólico, puesto que una iglesia, aunque recién organizada sí lo es sobre el Nuevo Testamento, es más apostólica que aquella Iglesia que puede trazar su sucesión a los apóstoles, pero, que se ha apartado de los principios apostólicos. La cuestión de la veracidad es mucho más importante en el estudio de la historia bautista que la cuestión de la antigüedad, porque la antigüedad de principios es muy distinta a la antigüedad de organización” (Historia de los Bautistas; Tomo I; pg. 39).

    Y más adelante añade: “Este es el dilema de la historia bautista. Es, al mismo tiempo, vieja y nueva” (op. cit.; pg. 40). Si el Señor lo permite, espero postear mañana una entrada sobre los precursores de los bautistas.


    © Por Sugel Michelén. Todo pensamiento cautivo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

    3 comentarios:

    דניאל - Daniel dijo...
    Saludos!
    La historia de los bautistas es tan apasionante como discutida por los historiadores.
    Partiendo de la base que la Iglesia nace de Jesucristo, hubieron muchos movimientos precursores, algunos fugaces y otros permanentes, algunos que quedaron casi como los movimientos originales postreformados y otros que fueron agiornandose.
    Hay algunos que marcan el episodio del primer bautismo reformado en el que participaron Blaurock y Grebel (los Hermanos Suizos), entre otros, como el primer paso consistennte y duradero. Pero , como dije, hay otros puntos dela historia, incluso americana, dignos de mencionar.
    Hermoso tema.
    Bendiciones!
    Nabucco dijo...
    Gracias al Señor por el estudio de este tema, yo pertenecí a una iglesia bautista landmarkista (sucesionista) y por esta razón el Señor me llevó a estudiar mucho la historia bautista de diferentes fuentes. Una de las más necesarias reflexiones para los bautistas de este siglo es enfrentarnos al cuestionamiento de si podemos con honestidad llevar el apellido de los que proclamamos como nuestros antepasados: ¿cuál es el concepto de iglesia que manejamos?, ¿cuál el concepto de membresía?, ¿qué pensamos de la disciplina, de los oficios y de la pureza de la iglesia?, etc, etc. Uno de los aspectos que más me impactó en lo personal fue la seriedad con que los bautistas antiguos trataron la membresía de la iglesia: Solo se aceptan creyentes bautizados bajo profesión de fe creíble y comprobable. ¡Qué lejos estamos en la actualidad de aquel modelo!

    Alexander (http://elcaminoangosto.org)
    Sugel Michelén dijo...
    Gracias por su comentario. Viniendo de un trasfondo landmarkista puede entender mejor la importancia de establecer el origen de los bautistas sobre una base histórica segura. Aprecio también lo que dice acerca de la membrecía y la disciplina en la iglesia, dos rasgos característicos de los bautistas en sus orígenes que muchos desprecian en la actualidad.
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    viernes, 8 de enero de 2010


    2. Historia de los Bautistas: Los precursores suizos y moravos

    El movimiento reformador en Suiza tuvo sus inicios con la conversión de Zwinglio. Debido a su trasfondo humanista, Zwinglio reunió muy pronto alrededor de sí a un grupo de jóvenes intelectuales, interesados primariamente en el estudio de los clásicos griegos.

    Grebel, Blaurock y Manz

    En 1521 se unió a este grupo un joven llamado Conrad Grebel (1448-1526), que había iniciado sus estudios humanistas unos años antes en las universidades de Basilea, Viena y París. Zwinglio introdujo a estos jóvenes al estudio del Nuevo Testamento griego, de tal manera que algunos de ellos, no sólo hicieron profesión de fe, sino que también se convirtieron en celosos reformadores. Grebel era uno de ellos.

    Pero pronto surgieron algunos problemas. Menos de tres años después, algunos de estos jóvenes llegaron a ciertas convicciones distintas a las de Zwinglio; entre los puntos de divergencia estaba el asunto del bautismo infantil y la relación de la Iglesia con el estado.

    Dado que no pudieron ponerse de acuerdo con su mentor y maestro, el 21 de enero de 1525 un grupo de 15 hombres se reunió en la casa de Félix Manz para determinar lo que habrían de hacer, ya que el municipio de Zurich les había dado ocho días de plazo para retractarse de sus convicciones y bautizar a sus hijos.

    Uno de los presentes esa noche proveyó el siguiente relato: “Sucedió que estábamos juntos hasta que cayó sobre nosotros una tremenda ansiedad... Caímos de rodillas ante el Dios Altísimo y oramos que nos indicase su voluntad divina... porque no fue una cosa de carne y de sangre que los impulsaba, puesto que bien sabían que significaba sufrimiento. Después de la oración, Jorge Cajacob se levantó y rogó que Conrado Grebel le bautizase con el bautismo cristiano correcto en base a su fe y conocimiento” (Justo Anderson; Historia de los Bautistas; Tomo II, pg. 36).

    Grebel bautizó a Cajacob (también conocido como Blaurock) quien procedió de inmediato a bautizar a todos los demás. Así quedó constituida la primera iglesia de los hermanos suizos. “Está claro que fue esta la acción más revolucionaria de la Reforma. Ningún otro suceso simbolizó tan completamente el rompimiento con Roma. Aquí, y por primera vez durante la reforma, un grupo de cristianos se atrevió a formar una Iglesia según se pensaba que era el modelo del Nuevo Testamento” (W. R. Step; Revolucionarios del Siglo XVI; pg. 19).

    A partir de ese momento Grebel se dedicó a una intensa labor evangelística; comenzaron a tener cultos en las casas y a practicar el bautismo a creyentes, por lo que fueron llamados “anabaptistas” o “rebautizadotes”.

    Esto desató una fuerte persecución contra ellos. Finalmente Grebel fue arrestado y encarcelado en Noviembre del 1525 junto con Blaurock y Manz. Grebel pudo escapar de su encarcelamiento y publicar un tratado sobre el bautismo; pero murió víctima de la peste alrededor de agosto de 1526.

    Baltasar Hubmaier

    A la par de este movimiento originado en Zurich, algo similar ocurría en Moravia, en relación con el ministerio de Baltasar Hubmaier (1480-1528), uno de los hombres más importantes del movimiento anabaptista.

    Hubmaier nació cerca de Augsburgo, en el seno de una familia humilde. Estudió en la Universidad de Friburgo, donde fue alumno de Juan Eck. Ambos se profesaban una gran admiración, de tal modo que, cuando Eck dejó la universidad de Friburgo para enseñar en la Universidad de Ingolstad, Hubmaier se fue tras él, llegando a recibir allí su título de Doctor en Teología el 29 de septiembre de 1512.

    Luego fue ordenado sacerdote y nombrado como predicador y capellán de la Universidad, llegando a ser vicerrector en 1515. Al año siguiente dejó Ingolstad para venir a ser el párroco de la Catedral de Regensburgo. Allí se vio envuelto en una campaña antisemita que desembocó finalmente en la expulsión de los judíos de la ciudad, convirtiendo luego la sinagoga abandonada en una capilla católica dedicada “a la hermosa María”.

    Muy pronto esta capilla comenzó a recibir un número cada vez mayor de feligreses, lo que provocó la envidia de los monjes locales que veían cómo sus ingresos y su prestigio estaban comenzando a menguar. Fue tal vez este factor el que llevó a Hubmaier a trasladarse a la ciudad de Waldshut en 1521. Allí continuó su labor como cualquier párroco católico romano de la Edad Media.

    Pero en junio de 1522 hizo un viaje a Basilea donde conoció a Erasmo y a Heinrich Glarean (que fuera maestro de Grebel). Allí también entró en contacto más directo con la Reforma, de modo que a su regreso a Waldshut decidió estudiar más a fondo el NT.

    Todo luce indicar que ese fue el año de su transformación. A partir de ese momento, las prédicas de Hubmaier evidenciaron que había abrazado la Reforma y, sobre todo, que había depositado su fe en Cristo.

    En medio de este proceso, Hubmaier recibió la invitación de regresar a Regensburgo, donde los habitantes quedaron profundamente sorprendidos por el cambio evidente de su antiguo pastor. Poco tiempo después regresó de nuevo a Waldshut, dispuesto a continuar la reforma allí.

    En 1 de marzo de 1523 hizo contacto con Zwinglio y con otros dirigentes de la reforma en Suiza, incluyendo a Conrad Grebel. En octubre de ese mismo año participó en el debate que se llevó a cabo en Zurich, y ya en ese tiempo dio a entrever que no compartía con Zwinglio el bautismo infantil.

    A su regreso a Waldshut redactó un documento de 18 artículos los cuales serían la guía para la reforma en la ciudad. En estos artículos Hubmaier estableció claramente la doctrina de la justificación por la fe, los frutos de amor que la verdadera fe produce, el rechazo de la misa como sacrificio, el rechazo al celibato y el bautismo voluntario de los creyentes.

    Al año siguiente contrajo matrimonio con Elizabeth Hugline, quien resultó ser una esposa fiel y valiente. Pero sus actividades reformadoras pronto llamaron la atención de Fernando I de Habsburgo (hijo de Felipe el Hermoso y Juana I de Castilla y, por lo tanto, hermano de Carlos I de España y nieto de los reyes católicos Fernando e Isabel).

    Primero envió una comisión al Concilio de la ciudad pidiendo que destituyeran al predicador, pero éstos se negaron a hacerlo. Luego llegó una carta del gobierno austriaco, en la que se les volvía a pedir que destituyeran “al que se decía doctor y predicador del pueblo, y a que escogiera en su lugar a otro predicador adecuado y piadoso que no mantuviera las condenadas doctrinas de Lutero”.

    Dado que la presión continuó arreciando, Hubmaier decidió salir de la ciudad para evitar una intervención armada. En septiembre de 1524 se dirigió a la ciudad de Schaffhausen. Allí escribió uno de los tratados más importantes de la literatura que produjo la reforma, titulado: “Concerniente a los herejes y a aquellos que los queman”, donde se proclamó abiertamente en contra de las persecuciones religiosas de cualquier tipo y el uso de la espada o el fuego para combatir la herejía, a la vez que abogó por la libertad de cultos. “Está claro para todos ahora – decía él, incluso para los ciegos, que una ley para quemar herejes es una invención del diablo. La verdad es inmortal”. Esta frase vino a ser el lema de su vida.

    En octubre de ese año, Hubmaier regresó a Wadlshut, donde fue aclamado por el pueblo como un héroe. Hasta el ayuntamiento hizo una fiesta a su favor. Para este tiempo, sus convicciones acerca del bautismo se habían asentado en su mente, como vemos en una carta que envió a Oecolampadio, el reformador de Basilea, el 16 de enero de 1525: “El significado de este signo y símbolo (el bautismo), la prenda de la fe hasta la muerte esperando la resurrección de la vida futura, tiene que considerarse como algo más que una señal. Su significado no pueden entender los niños, por eso es absurdo el bautismo infantil”.

    Más tarde, en abril de ese mismo año, Hubmaier fue bautizado con unas 60 personas más por Wilhem Reublin que había sido desterrado de Zurich y había buscado refugio en Wadlshut. Habiendo recibido el bautismo bíblico, el mismo Hubmaier bautizó a unas 300 personas más.

    En mayo de 1525, Zwinglio publicó un panfleto titulado “Sobre el bautismo, el anabaptismo y el bautismo infantil”, donde rebatía el concepto anabaptista del bautismo de los creyentes. Hubmaier respondió en el mes de julio con una obra que tituló “El bautismo cristiano de los creyentes”. Este libro “es considerado por muchos como la mejor defensa del bautismo de creyentes jamás escrita” (Anderson; pg. 40).

    Esta obra provocó otro debate en Zurich que concluyó con la proscripción de los anabaptistas y el encarcelamiento de Hubmaier, quien había huido a Zurich cuando las tropas austriacas entraron en Waldshut.

    Algunos piensan que Hubmaier pudo haber abrigado esperanzas de convencer a Zwinglio; pero lo que en realidad ocurrió fue que se le exigió que se retractara o sería expulsado de Zurich inmediatamente. Temiendo caer en las manos de Fernando I, Hubmaier se retractó. Pero muy pronto se retractó de su retractación y atacó el bautismo infantil luego de un sermón de Zwinglio, por lo que fue apresado inmediatamente, encarcelado.

    Una vez liberado, Hubmaier se dirigió a Nikolsburgo (en Moravia, hoy Mikulov en la República Checa). Esta era, en ese entonces (1526), una de las ciudades europeas más tolerantes debido, en parte, a la influencia de Juan Hus. Allí fue recibido con mucho entusiasmo por los evangélicos moravos, llevando a cabo un ministerio sumamente fructífero. Se calcula que unas 6,000 personas fueron bautizadas en 1526.

    Ese fue también un período de gran producción literaria; durante el 1526 y 1527 Hubmaier publicó unos 17 panfletos que fueron de mucho ayuda para los anabaptistas en los años siguientes. “Pocos de sus contemporáneos le excedieron en elocuencia, estilo y humor… Hubmaier fue un erudito cristiano cuyo conocimiento de las Escrituras no fue aventajado por ninguno de sus contemporáneos, y un teólogo capaz al que sólo excedió Calvino” (Step; pg. 68).


    © Por Sugel Michelén. Todo pensamiento cautivo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

    1 comentarios:

    christian dijo...
    Querido pastor Sugel. personalmente he querido estudiar profundamente la revolución radical biblicista y especialmente a B. Hubmaier.
    Quisiera que usted me sugiriese un libro de historia que halla usado para este tema.
    desde ya soy un agradecido.
    Nabucco dijo...
    Estimado hermano Sugel. Como le había comentado, yo estuve en el pasado estudiando mucho sobre la historia de los Bautistas y pues leí buena cantidad de material al respecto. No se si usted tendrá conocimiento de un documento escrito por John T. Christian cuando refutó las publicaciones de William Whitsitt, en este documento hay muy buena información histórica, y si bien es cierto, está realizado con la intención de sostener el landmarkismo, que sabemos que no se puede probar con una honesta investigación histórica, sí me hace reflexionar en cuanto a la práctica de bautismo por inmersión. Porque si Eduardo VI y Elizabeth fueron sugergidos (aunque sea de bebés) y si el librod e oración de 1549 ordenaba realizar el bautismo por inmersión, excepto que el niño estuviera enfermo, me surge la duda de que los que practicaran bautismo de creyentes no consideraran antes la inmersión como su práctica en el bautismo.

    He de confesarle que precisamente por este tipo de investigaciones llegué por la gracia del Señor a las confesiones antiguas y a convencerme del desvío casi generalizado de los bautistas modernos de sus raíces teológicas.
    Por lo tanto aclaro que mi observación no se dirige a reafirmar las premisas landmarkistas sino para cerciorarme de si usted conocía estos datos y si se está refiriendo específicamente a la practica de la denominación bautista en Inglaterra.
    OmAr dijo...
    Qué maravilla estas entradas!! Son de gran instrucción, y nos enseñan cómo nuestro buen Dios saca bienes de males. Las persecuciones e intolerancia que bien podrían parecer (y en efecto lo son) negativas, Dios las usó para que ese maravilloso legado escrito de los puritanos llegara hasta nosotros! Gloria a Dios!
    FARES PALACIOS dijo...
    Muy amado pastor, gracias por compartír lo que Dios le ha dado a tantas personas en América. A propósito de las Confesiones, estoy leyendo el prologo de la Confesión de Fe de Westminster traducida por el Rev. Alonzo Ramírez Alvarado, y no pude evitar glorificar a Dios en tanto y en cuanto El Soberanamente involucró a los Gobernantes de una Nación y a los mejores Teólogos para complilar la Fe Reformada en un Credo. Gracias damos a Dios por su misericordia, y gracias por sus escritos. Desde el Junko, en Venezuela, y fuerte abrazo...
    Sugel Michelén dijo...
    Muchas gracias a ambos por sus notas de estímulo desde Venezuela. Alabo a Dios por lo que está haciendo entre Uds.
    giselle dijo...
    Pastor Sugel, muchas gracias por escribir este articulo, hace mucho tiempo queria informarme de cómo fue que acabó el puritanismo y como se mantuvo la fe de la cristiandad hasta Spurgeon. De verdad fue muy ilustrativo y de gran bendición.
    Se que no es el medio pero quisiera también darle las gracias por esos sermones tan enriquecedores. Yo soy de Colombia pero los escucho desde la red y me alegra el corazon que aun nuestra fe sea predicada tan fielmente!
    La gloria sea para el Señor Jesucristo. Con muchisima alegría: Giselle, hermana en Cristo
    Sugel Michelén dijo...
    Gracias por su comentario y su nota de aliento. Aprovecho para animarla a visitar la nueva direccion del blog:

    http://www.todopensamientocautivo.com/

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